¿ Quién tiene el secreto?

Recuerdo la primera vez que me leí ese best seller tan conocido, " El secreto" si no creo recordar mal 2006. Y digo la primera vez porque ha sido más de una, y de dos ...y de tres....

Éste post es especial, por varias razones. En primer lugar por la importancia de quien amamos nuestra profesión, vemos y sentimos cada día que vamos contracorriente: que lo mas fácil es ganar dinero fácil, invertir a corto plazo para obtener luego fruto en muy corto espacio de tiempo.
En segundo lugar porque el trabajar cada día con pacientes que aportan la satisfacción personal y profesional suficiente, para darte fuerzas en seguir por la lucha en dar a conocer mi metodología de trabajo, mi pensamiento y forma de ver la vida, no es camino fácil.
Vivimos en una sociedad en la que en algunas de las veces te vuelves intolerante con la intolerancia. Nos paramos,somos imparciales, no salimos de nuestra zona de confort. Pongamos ejemplos: Ves y escuchas a jóvenes como conversan, que tipo de diálogo tienen, usando unas onomatopeyas ( por describirlo de alguna manera) que no pillas ni una. O cómo la situación económica actual hace que seamos demasiado irascibles y saltemos a la primera de cambio. O simplemente algo común en el día a día, el ver en la prensa sólo noticias negativas, sin estimulación alguna y sin motivación para luchar por las ilusiones y objetivos alcanzables.

Si dices lo que piensas y defiendes unos principios morales no sujetos a ideología alguna " eres diferente". Si antepones en tu profesión el compartir con los demás tus conocimientos adquiridos con la formación constante durante 17 años, si son momentos de trabajar mucho y ganar menos (para los que tengamos la suerte de poder trabajar), si son momentos de aportar a los demás lo que esté en tu mano, si trabajas multidisciplinar sin contraprestación económica alguna......"Eres diferente".

Recuerdo la primera vez que acudí a una expedición con enfermos de la cruz blanca y de la polio, hace ya  unos añitos,je, y me dije: ¡¡¡¡ Qué sonrisa tienen más bonita..!!!!.
O como la primera vez que acudí a trabajar en otra expedición humanitaria a África, aquellas personas que nada tienen y que todo te lo dan, todo. O el como no hay semana que no haga una gafa para alguien que realmente no tiene para pagarlas y es una necesidad básica. O como trabajas en consulta con pacientes que presentan serios problemas visuales, de desarrollo o de comportamiento y ves y sientes sus mejoras, en dónde se llega a tal nivel de empatía que sientes lo que ellos sienten.

En nuestras páginas siempre ponemos tres corazones. Y tiene un significado: Todo lo que se haga en la vida, todo debe ser con amor. El amor no es el camino, es el origen. Es ver, en cualquier faceta de la vida.
Hace un tiempo le dije a una persona: ¿ Para que quiero todo lo que se, lo que he aprendido y sigo aprendiendo? ¿ Para quedármelo para mi?.

Como Optometrista en constante formación en Comportamiento y Desarrollo, por mis experiencias vividas y compartidas con aquellos que nada material tienen y lo aprendido de todos los profesionales a los largo de mi vida profesional, es para mis pacientes. Toda esa formación recibida y que recibo, desde la más absoluta honradez profesional y amor por la profesión, todas esas sonrisas y abrazos recibidos desde adentro, son para mis pacientes.
Mi obligación como profesional sanitario es darles a mis pacientes todas mis herramientas profesionales que durante 17 años he adquirido y sigo adquiriendo.

¿ Qué sentido tiene tener un problema visual tratable con terapia visual si sólo trabajamos sobre los ojos y de una forma mecánica?.
Tenemos que saber dónde estamos en el espacio, tener bien integrada nuestra lateralidad, haber pasado las diferentes fases de desarrollo, haber inhibido nuestros reflejos primitivos....Y a partir de ahí, una vez que sabemos dónde estamos en el espacio, nuestro cerebro interpreta lo que está viendo, para poder ejecutar una acción.
¿ Y que sentido tiene si trabajamos el cuerpo si no conocemos del paciente sus vías de aprendizaje y emociones dominantes?. Ninguno. Sería dar y dar palos de ciego, y tardar mucho más en obtener un mínimo de resultados positivos.
Y conocer sus vías implica, sentir como él. Trabajar junto a él. Si hay que gatear, pues gateamos. Si hay que hacer la croqueta, todos la hacemos. Si hay que trabajar con prismas gemelos también nos los ponemos, y vemos como él, para sentir como él, que tome conciencia de, el porque está viendo y sintiendo así, lo que ve.






El secreto de cualquier cambio, en cualquier faceta de la vida, lo tienes tú. Sólo tú. 
















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